Se acrecienta la crisis humanitaria en Venezuela

Se acrecienta la crisis humanitaria en Venezuela
noviembre 02 20:39 2017

“En los años 50, 60, 70 y 80 Venezuela recibió un gran grupo de inmigrantes de la vecina nación de Colombia, la cual se encontraba en esas décadas en el punto más álgido de la guerra civil colombiana. Se estima que 1 de cada 6 venezolanos es descendiente de ciudadanos colombianos. En la época de los años 70, durante el auge petrolero venezolano se establecieron más de 15 mil ecuatorianos, más de 19 mil peruanos y una cantidad indeterminada de argentinos.
Durante la dictadura de Pinochet se estableció un gran número de chilenos, así como de panameños, cubanos, mexicanos, guyaneses, brasileños y judíos, entre otros. Pero, como dice el refrán: ‘Las tornas cambian, cambian las tornas’ y la profunda crisis que vive Venezuela ha convertido la nacionalidad venezolana en un referente de persona que quiere huir de su país”.

“Los estados deben garantizar el acceso de asilo y el principio de no devolución”

“Latinoamérica no sólo enfrenta la necesidad de encontrar una solución al problema interno de Venezuela, sino al drama de miles de venezolanos que salieron de su país debido a la crisis humanitaria y requieren protección internacional”. Desde hace por lo menos un año, múltiples organizaciones vienen insistiendo en que la crisis humanitaria de Venezuela está creando también una crisis regional de refugiados venezolanos. En una audiencia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lo confirmó el director legal de Acnur para las Américas, Juan Carlos Murillo, cuando dijo que quienes salen de ese país por la crisis requieren el estatus de refugiados.
Acnur hace un llamado enfático a que los estados que reciben venezolanos no los devuelvan a su país de origen mientras la presente situación no cambie de manera significativa. En cuanto a las cifras, dijo que, si bien no hay mucha información confiable, algunos datos preliminares encienden las alarmas: ‘En Colombia se habla de más de un millón de venezolanos. El caso del Caribe es desproporcionado: en Aruba, con una población de 120.000 personas, se habla de más de 20.000 venezolanos. Dependiendo de cuál Estado o territorio sea en el Caribe, se trata de más del 10 % de la población de ese territorio o país’.
El impacto migratorio no es sólo problema de los países vecinos. En Argentina, por ejemplo, la comunidad venezolana se duplicó en 2016. El país pasó de tener 13.049 venezolanos registrados en 2015 a 24.347 al cierre de 2016, según la Dirección Nacional de Migraciones. Este incremento se explica por la facilidad para tramitar la residencia en menos de un mes y vivir y trabajar legalmente durante dos años, según lo convenido en el Mercosur.
En Brasil son más de 12.000 venezolanos los que han entrado y permanecido desde 2014. Sólo durante los primeros once meses de 2016 entraron 7.150. Y hay una evidente demora en los trámites de solicitudes de refugio: hasta el 31 de diciembre del año pasado sólo se habían resuelto 89 de los 4.670 casos de venezolanos que habían pedido asilo desde 2012 y se había concedido asilo en 34 de esos casos.
Jorge Acero (director regional de servicios legales y enlace comunitario de Asylum Access América Latina (-ndr-) señala que la TMF (Tarjeta de Movilidad Fronteriza -ndr-) ‘no es una medida de protección ni una respuesta humanitaria, pues no se trata de que la persona pueda cruzar la frontera a comprar víveres y volver a su país. Eso incluso puede ir en contra del principio de no devolución y mantiene la posibilidad de que sea detenida o deportada si no cumple ciertos requisitos. A la par de esto, en Colombia se han multiplicado las sanciones, incluyendo deportación o sanciones económicas a venezolanos’.
Según datos de Migración Colombia citados en el informe temático de la audiencia, las sanciones a venezolanos ‘incluyen deportaciones —11 en 2012, frente a 861 en lo corrido de este año—; expulsiones —pasaron de cuatro a 111—, y sanciones económicas —de 1.098 personas en 2012 ya llegan a 1.815 en menos de cinco meses—’.
“En 2016 los venezolanos lideraron por primera vez las peticiones de asilo en España con 3.960 solicitudes del total de 15.755. Por detrás solo se sitúan sirios (2.975 peticiones) y ucranianos (2.570) cuyos países se encuentran en escenarios de guerra abierta. En 2012, un año antes de la llegada de Maduro al poder, sólo 28 venezolanos solicitaron asilo.
El pasado año el número de ciudadanos ‘nacidos en Venezuela’ y residentes en España se situó en 208.081 (dato oficial proviene del Instituto Nacional de Estadística [INE] -ndr-), de los cuales 127.781 tienen la nacionalidad española, mientras que el resto ostenta sólo la nacionalidad venezolana o la venezolana y la de otro país (italiana, portuguesa o estadounidense principalmente).
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la cancillería colombiana presentaron un estudio sobre el flujo migratorio en los dos mil 200 kilómetros de frontera con Venezuela, que refleja la crisis que vive el vecino país.
En este estudio, producto de una alianza estratégica entre la OIM y el Ministerio de Relaciones Exteriores, participaron más de 20 investigadores de la OIM que estuvieron en 47 puntos de las zonas de mayor flujo en Cúcuta, Villa del Rosario y Arauca.
El 23 por ciento de los inmigrantes señaló ‘querer regresar en los próximos meses a su país de origen, y el 5.0 por ciento manifestó su deseo de quedarse en el país. El 3.0 por ciento señaló querer pasar por Colombia hacia otro destino’. Al indagar sobre los motivos de viaje hacia Colombia, el 52 por ciento manifestó cruzar para realizar compras; el 14 por ciento, por motivos de trabajo; el 17 por ciento, para visitar a la familia; el 5.0 por ciento señaló cruzar por motivos de turismo, el 2.0 por ciento por temas educativos y el 10 por ciento por otros motivos.
El estudio de la OIM y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia permitió establecer que los inmigrantes son 26 por ciento hombres adultos, 26 por ciento mujeres adultas, y el 48 por ciento menores de edad.”
La gran cantidad de niños que está llegando a Colombia desde Venezuela es uno de los principales hallazgos del informe publicado por la Cancillería nacional y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Según el organismo intergubernamental, de las 5.376 personas que llegaron al país para quedarse en Cúcuta, Villa del Rosario y Arauca, el 67% son colombianos, 33% venezolanos y una inmensa proporción de ambos grupos son menores de edad.
Otro dato importante que arrojó el estudio es que el 69% de quienes cruzan la frontera hacen parte de la población flotante que se mueve todos los (días -ndr-) entre un país y el otro. A partir de mayo de este año, Migración Colombia registró a 455.094 usuarios de la Tarjeta de Movilidad Fronteriza, un documento para que la población flotante que vive, trabaja y estudia en la zona de frontera pueda movilizarse libremente por el área”.
“Un total de 300.748 venezolanos ha ingresado en los últimos siete años a Colombia ‘con vocación de permanencia’, revelaron en Bogotá fuentes de Migración.
El director de Migración Colombia, Christian Krüger, explicó en una conferencia de prensa que de ese total, 47.305 personas están en condición regular, 153.443 ‘superaron el tiempo de permanencia’ otorgado para una visa y entre 100.000 y 140.000 no registraron su ingreso o no entraron por los puestos formales.
Al analizar los asentamientos en esas localidades, se determinó que 5.378 personas residen en 47 puntos de esos municipios, de las cuales un 43% se identificó como colombiano y un 24% como colombo-venezolano, mientras que un 33% dijo ser venezolano.
El director de Programas de la OIM en Colombia, Fernando Calado, llamó a las autoridades locales a reflexionar sobre la ‘necesidad de trabajar en políticas públicas que prevengan la xenofobia, que ayuden a la integración de las personas que retornan, cuando son nacionales, y en una integración solidaria de los migrantes’. Calado consideró fundamental garantizar los derechos de educación, salud y de protección de los menores que lleguen al país para garantizar sus derechos”.
América Latina deber ser más solidaria con los venezolanos que solicitan refugio, dijo el director de la unidad legal regional para las Américas de Acnur, Juan Carlos Murillo, durante una audiencia pública de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebrada en Lima.
‘Venezuela ha sido uno de los países más generosos con los refugiados, no solo con sus vecinos, sino con personas que han venido de todas las partes del mundo’, indicó. En su opinión, una de las razones que explicarían la posición de ciertos países de no reconocer a refugiados es porque ‘temen un factor de atracción’.
El representante de Acnur destacó como ‘buenos ejemplos’ los mecanismos humanitarios que pusieron en marcha Perú y Brasil para ayudar a los venezolanos que dejan su país.
El Gobierno peruano de Pedro Pablo Kuczynski aprobó el pasado mes de enero un Permiso Temporal de Permanencia por uno año para que las personas venezolanas que llegaron al país antes de diciembre de 2016 puedan regularizar su permanencia.
Por su parte, Brasil autorizó en febrero, mediante una resolución del Consejo Nacional de Inmigración, una residencia temporal para los venezolanos que huyen de la crisis por un plazo de hasta dos años, sin necesidad de recurrir al complejo mecanismo de refugio.
Murillo también destacó la visa Mercosur (Mercado Común del Sur) que otorgan Argentina y Uruguay a ciudadanos venezolanos, pese a que ese bloque suspendió al país en diciembre de 2016 al considerar que no cumplía con ciertas normas.
Por otro lado, Xavier Gudiño, representante de la fundación Asylum Access América Latina, señaló que desde los estados existe la percepción de que los ciudadanos venezolanos no son refugiados y no necesitan por tanto protección.
‘Venezuela es uno de los países más violentos, y los países de la región no han reaccionado (…) falta que los estados se quieran dar cuenta, valoren políticamente y cumplan su obligación desde la solidaridad porque son refugiados y hoy se ven forzados a salir de Venezuela’, explicó Gudiño durante su intervención ante la CIDH”.
‘Esta es una crisis que en nuestra opinión ya puede ser considerada como una de refugiados venezolanos en la región de las Américas. En Estados Unidos son hoy prácticamente el primer grupo por nacionalidad en solicitantes de asilo, y en países de Europa como España ya se han convertido en la primera nacionalidad que lo solicita’, le dijo a CNN En Español Jorge Acero, director regional de servicios legales y enlace comunitario de Asylum Access América Latina.
Conforme a HRW, ‘muchos venezolanos viven en condiciones precarias en las calles y en un centro de acogida en Boa Vista’, capital del estado de Roraima. En medio de la gran migración venezolana, el país podría estar perdiendo gran parte de su talento y fuerza de trabajo, que se va del país buscando mejores condiciones para sobrevivir.
‘Partimos del hecho de que la mayoría de la población venezolana está saliendo por una necesidad de supervivencia o de protección internacional frente a la realidad de su país. Por lo tanto, una vez que Venezuela vuelva a reconducirse hacia una situación de normalización y de respeto a derechos, mucha de esa población probablemente retorne’, le afirmó Acero a CNN en Español.
“El paso de la frontera entre Colombia y Venezuela, en el Puente Francisco de Paula Santander, se ha convertido en un punto crítico por las continuas crisis que ha tenido el país vecino durante los últimos meses y los cierres de este límite. Según la información de Migración Colombia, indica que en promedio circulan 25.000 personas a diario”.
El gobierno de Colombia anunció que emitirá permisos de residencia temporal para más de 150.000 venezolanos que se encuentran en ese país. La medida beneficiará a los venezolanos que hayan ingresado legalmente ‘hasta esta fecha de publicación, es decir hasta el día de hoy’, según dijo el director de Migración Colombia, Christian Kruger Sarmiento, durante una rueda de prensa.
Según explicó Kruger, quienes obtengan este permiso especial podrán residir legalmente en Colombia por un periodo de dos años. Explicó que, además de encontrarse en territorio colombiano para el momento de la publicación de la resolución y de haber entrado al país de forma legal, quienes deseen obtener el permiso temporal deben carecer de antecedentes penales y no haber sido objeto de medidas firmes de deportación o expulsión.
Indicó que Migración Colombia tiene identificados a los potenciales beneficiarios, separados en dos grupos: más de 150.000 venezolanos que entraron legalmente pero a quienes ya se les venció el periodo de permanencia y unos 60.000 adicionales a quienes esta autorización aún no les ha caducado. El permiso tendrá una duración de 90 días, prorrogables hasta por dos años.
La posibilidad de ser contratados para trabajar y de afiliarse a la seguridad social en Colombia son dos de los principales beneficios que obtendrán los venezolanos que obtengan este permiso temporal.
Kruger explicó que, además, su expedición será gratuita, por lo que también podrán ahorrarse los costos asociados a la tramitación de una visa.

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